"Me gustaría -afirma- que la gente se haga esta reflexión: que los derechos humanos son incompatibles con la globalización económica, porque todos estamos controlados y no importamos nada, lo que profetizó George Orwell es una pálida sombra de lo que está pasando hoy. A los gobernantes sólo les interesan los derechos políticos, pero los humanos no y son la clave de la existencia".
Saramago al referirse a la reedición destaca: "No he tocado nada en esta nueva edición, porque cuando la escribí hace 20 años era otro hombre, tenía otra vida, otra pareja. Hoy estoy con Pilar, tengo el pelo blanco y otras circunstancias. Creo que no se debe tocar nada que hiciste en otro tiempo".
"Esta novela abrió mi auténtica carrera literaria y es en donde se ve el camino que iba a tomar en la narración; mi modo especial de articular los personajes con su entorno", explica.
Tras la concesión del Nobel, Saramago se tuvo que someter a un aluvión de actos, viajes y reconocimientos, circunstancia que le quitó tiempo para escribir, pero que hoy ya ve lejos.
A pesar de todo, Saramago ha podido seguir escribiendo y su esperada novela La Caverna, que arranca con la evidencia de que estamos en la caverna de Platón llena de imágenes, verá la luz a finales de agosto próximo, si sus innumerables compromisos se lo permiten.